Inexplicable soplo de vida. Lágrima solitaria que cruza el viento sin dejar huella.
El atardecer ilumina el abrazo de los enamorados y el cielo tiende su caricia
Huérfana de las estrellas fugaces del mar y la eternidad
Sobre mi mano se alza tu amor protector.
Mi alma descosida y abatida por el pensamiento del adios inminente
No puedo mirarte a los ojos.
Me detengo en el laberinto de la noche
Sintiendo el latido de tu corazón.
Vagabunda mirada como niebla que se apodera de todo.
Quiero evocar bocanadas de luz y eternizarme en tí.
Esta madrugada tus palabras resuenan aquí y dejo correr el viento.
Somos sólo tú y yo.
Entre nosotras, un silencio que hiere más que la palabra y la piel.
Silencio que susurra pensamientos, melodías perdidas en el tiempo . El recuerdo toca a mi corazón.
Continua así otra noche infinita.Sin lágrimas...
Al alba esperaba tu sueño sereno y eterno despues de una tierna caricia.
En mi plegaria la promesa del eterno reencuentro.
En mi plegaria la promesa del eterno reencuentro.
Hoy tengo la ingenua sensación que me puedes ver, Margarita.