Alma devastada de ojos dolorosos
Se abre paso en un camino de tinieblas;
camino de ortigas sin tregua.
Tarde de verano
con los ojos húmedos
aroma de mujer
susurros de placer almibarado
antojo nocturno de miradas lascivas
susurros de placer almibarado
antojo nocturno de miradas lascivas
como gozo pleno de azucena en flor.
Tarde de verano;
mientras ella toma el retorno
entre abrazos clandestinos
y pasiones desbocadas
y pasiones desbocadas
pagano rito como herida infinita.



