El alma que vence la oscuridad
con el llanto de aquella tarde.
Ofrezco al viento una sonrisa
prisionera de las palabras
sangra la sémilla fértil
Triturada por juramentos.
Te deseo aquí, escuchando mis suspiros
cuando todo se queda quieto;
se evapora de melancolía el día.
En cierto momento en que los sueños brillan
En cierto momento en que los sueños brillan
todavía amo el calor de tu piel
los colores de la alegría que veo en tus ojos.
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