Desde que nací el deporte ha marcado mi vida, no se crean por la maravillosa relación que nos profesamos, mis hermanos también sufrieron en sus carnes singular aprecio .Ya en el Colegio daba muestras de correr como una gacela!, claro, la que llegaba la última!, por si no había una tortuga que lo hubiera hecho mejor .En las prácticas de jabalina, sólo era cuestión de lanzarla, pero llegado el momento había una fuerza que me hacía que me tirase para atrás, mientras mi profesor gritaba: lánzala, yo estaba literalmente pegada a ella sin soltarla como si se me fuera la vida en ello; con la consecuente risa de todas. Tan sólo era el hecho de que mencionará mi nombre para que mis compañeras salieran a tropel a ver mi espectáculo, que de eso nada, porque yo llevaba el calvario encima cada vez que sentía mi nombre.
La cosa iba a más, practicaba en casa para no hacer el ridículo, pero, llegado el momento, en Voleibol , la pelota no pasaba la red, ganas ponía! , Basquetbol; tampoco la cosa pintaba bien. Mi profesor que no estaba para perder la paciencia conmigo, me dió por causa perdida, así que a cronometrar el tiempo de las campeonas.
Después, de ésta época gloriosa, vino la Universidad que como matéria optativa me ponían a elegir Danza, Judo y alguna otra cosa más. Escogí Judo , fue mirar la rutina, la disciplina militar que me imponían y no era capaz de ponerle fuerza y rigidez a unas coordinaciones , no estaba allí. Tuve que cambiarme. Tan sólo me pasó algo por mi cabeza… tan inútil era? he tratado de atribuirle mi mal perder a que tengo los pies planos, pero en vano, mi Madre ya me dijo que no! Sólo me queda el saber que de deporte , lo normal, en un gimnásio, y eso es suficiente. Admito que quizás soy torpe por naturaleza, o por falta de práctica, bueno lo acepto; fui una mala deportista.
Ahora con unos años encima me fui a hacer unas cuantas cosas de step, y un poco de danza con coreográfia, pues mientras los demás estan acabando yo daba una giro matador como quien ignora lo que pasa a su alrededor, mi marido me miraba con ojos de “que está pasando” si hasta me sentía como Mister Bean; sólo cabe tamaña comparación! No doy una; para eso mejor la rutina de bicicleta que voy a mi ritmo, allí encontré mi lugar.
Ahora con unos años encima me fui a hacer unas cuantas cosas de step, y un poco de danza con coreográfia, pues mientras los demás estan acabando yo daba una giro matador como quien ignora lo que pasa a su alrededor, mi marido me miraba con ojos de “que está pasando” si hasta me sentía como Mister Bean; sólo cabe tamaña comparación! No doy una; para eso mejor la rutina de bicicleta que voy a mi ritmo, allí encontré mi lugar.
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