Cuando hablo de ella mi corazón se enternece, fueron los comienzos de mi nueva vida y ella me cogió de la mano como quien mira a una compañera de juegos peculiar en su afán de protegerme.Singular en su caracter.Había entre nosotras; una marcada diferencia generacional y el encuentro de dos culturas tan opuestas,pero,charlabamos desde el sentimiento que nos llevaba hacia el entendimiento.Hablaba de su marido y muchas histórias que vivieron juntos.Si estuviese hoy.. me seguiría hablando de "Francisco"; la otra mitad de su ser,su razón,su vida... y de mi marido, el nieto que hizo las veces de hijo.
Una vida llena de austeridad marcada por la guerra civil española,que la dejó acariciando recuerdos tempranos del marido ausente al frente de la lucha.
Tenía sus cosas con las tendencias políticas de la que era confesa seguidora! y cuando cenabamos, ya podía acostumbrarme,si! como la casa palidecía en silencio provocada, por una súbita aparición de un personaje político de la oposición en la televisión y que ella se apresuraba a cambiar de cadena. Era tan gracioso verla enfurecerse,defendiendo cual Quijote desencuentros,entuertos y demás.
Yo, la miraba a veces,cuando contemplaba en silencio por la ventana la gente pasar . Cuando me leía poemas de su eterno amor.Cuando se resistía al paso de los años,continuando con su rutina. El corazón algo gastado por los años y la memória hacían de las suyas,pero ella allí,impasible como si sus rodillas fueran de acero y la artrósis no se hubiese quedado a su lado.En cuestión de unos años,la había reconocido como parte de mi família.
Una noche le sorprendió el corazón.Al día siguiente se marchó de casa hacia el hospital para no regresar más.Desde entonces cuando cenamos en aquella casa, pienso en ella como una história no concluída, que diría ella si nos viera despues de estos años? seguro que nos contaría la última visita de su amiga o tan sólo nos saludaría con la alegría que suponía tenernos junto a ella.
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