En la danza como en la vida necesitamos maneras de expresarnos.Esta danza de la vida que abre el corazón y nos hace respirar perdiendonos en el vértigo de nuestros pasos.
Mientras, la danza viaja y trae el perfume de la emoción contenida escuchando el latido del corazón como un soplo de música que se hace cada vez mas intenso.
El corazón... música grandiosa, está allí esperando danzar cuando el amor que fluye transforma nuestros pensamientos dormidos en magia de vida.
Onda estruendosa como lenguetazos de mar que lame nuestra sensibilidad. Somos a la deriva de las sensaciones plenas de nuestras caras del corazón. Fascinante descubrir la palabra sofocada por la lluvia que vuelve con mas brío e impetu a manifestarse.
Los pasos de la danza se mueven al compás del fuego lento que entra por las venas... como pétalos de seda que acarician nuestro cuerpo mientras el suspiro de la luz abre el sentimiento de par en par. Si el pétalo de una flor se desvaneció otras llegarán... continuando la danza de la vida.
Como la música del acordeón que resuena en el corazón, bebemos en la fuente inagotable del amor saciando la sed de movimiento.
El corazón... música grandiosa, está allí esperando danzar cuando el amor que fluye transforma nuestros pensamientos dormidos en magia de vida.
Onda estruendosa como lenguetazos de mar que lame nuestra sensibilidad. Somos a la deriva de las sensaciones plenas de nuestras caras del corazón. Fascinante descubrir la palabra sofocada por la lluvia que vuelve con mas brío e impetu a manifestarse.
Los pasos de la danza se mueven al compás del fuego lento que entra por las venas... como pétalos de seda que acarician nuestro cuerpo mientras el suspiro de la luz abre el sentimiento de par en par. Si el pétalo de una flor se desvaneció otras llegarán... continuando la danza de la vida.
Como la música del acordeón que resuena en el corazón, bebemos en la fuente inagotable del amor saciando la sed de movimiento.

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